La sección primera de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a un hombre a cuatro años de prisión por un delito de estafa continuada después de que decidiera cortarse la mano para fingir así un accidente de tráfico y cobrar varias pólizas que tenía contratadas.
El tribunal también le ha condenado a pagar una multa de 3.000 euros y a devolver a las compañías aseguradoras a las que engañó los 335.000 euros que percibió como indemnización por el falso accidente.
El agricultor, que estaba atravesando problemas económicos, ideó un plan para poder hacer frente al pago de su hipoteca. Según informa el Consejo General del Poder Judicial, el condenado contrató o amplió la cobertura con hasta ocho compañías de seguros contra las que luego pleiteó para percibir las indemnizaciones correspondientes.

Plan preparado
La sentencia considera probado que el acusado «para poder cobrar las coberturas pactadas, procedió en la madrugada del día 10 de diciembre de 2007, bien solo o con la ayuda de terceros, a amputarse con un instrumento cortante su mano derecha, para posteriormente, después de haberse protegido la herida resultante con un torniquete que controlase la hemorragia resultante, […] provocar que el automóvil se saliera por su izquierda, dejándolo caer por un terraplén terrizo».
Según el relato de hechos probados, el acusado colocó su mano amputada a los pies del asiento del conductor y, posteriormente, prendió fuego al vehículo gracias a una bolsa de gasolina que había llevado. Después de esto, él mismo llamó al servicio de emergencias 112. Un agente de la Policía Local de Nules y varios agentes de la de Moncofar fueron los primeros en llegar y se lo encontraron recostado fumando un cigarrillo.

(Por Expansión Madrid 13/01/2016)