La Policía Nacional ha detenido en Alicante a 18 presuntos miembros de un grupo organizado dedicado a la simulación de al menos 15 accidentes de tráfico para estafar a aseguradoras mediante el cobro indebido de indemnizaciones. Según cuenta el Diario Información, con estos supuestos delitos lograron estafar más de 120.000 euros en los últimos cinco años, de los que 76.000 euros corresponden a indemnizaciones por las lesiones fingidas y el resto a gastos médicos y de reparación de vehículos, los datos facilitados por fuentes policiales, que incluyen en la trama a los miembros de una familia y amigos.

Las pesquisas fueron iniciadas el pasado mes de octubre por el Grupo de Delincuencia Económica de la UDEF de la Comisaría Provincial de Alicante. La denuncia fue presentada por una agencia de detectives que recibió el encargo de una aseguradora de investigar dos accidentes de circulación que infundían sospechas de veracidad por determinadas contradicciones. La Policía Nacional comprobó que las personas implicadas habían participado en otros 13 siniestros durante los últimos cinco años.

Según explica el diario, los investigadores policiales comprobaron que uno de los 18 detenidos era el tomador de los seguros de seis vehículos implicados que figuraban en múltiples siniestros de tráfico y cuyos propietarios eran diferentes miembros de la organización, todos ellos unidos por lazos de parentesco o amistad. Asimismo, diferentes informes periciales han acreditado la falsedad de algunos accidentes de los que dieron parte a las aseguradoras, cuya supuesta gravedad no se correspondía con los daños reales en los vehículos.

Según la Comisaría Provincial, el ‘modus operandi’ era similar en los accidentes investigados: primero simulaban el accidente y acudían a servicios de urgencias médicas donde decían que tenían fuertes dolores a causa de las colisiones. De esta forma obtenían un parte médico con el supuesto dolor; después, reclamaban la indemnización por las lesiones.

Los investigadores también subrayan que los detenidos solían informar a las compañías de que los vehículos iban ocupados por cinco personas con el objetivo de lograr mayores indemnizaciones. También les ha llamado la atención el hecho de que algunos de los accidentes coincidieran con el mismo hecho de la contratación con la fecha de contratación del seguro o que ocurrieran dos siniestros el mismo día.

Con el fin de que el fraude pasara lo más desapercibido posible, los implicados planteaban a las aseguradoras acuerdos extrajudiciales que, si bien podrían suponer una rebaja en la indemnización, evitaban cualquier tipo de proceso judicial.