¿Qué puedo hacer en caso de desacuerdo con la resolución de mi siniestro?

QUÉ PUEDO HACER PARA QUE ME PAGUEN LO QUE ES JUSTO

¿Qué sucede si no estoy de acuerdo con la oferta que me hace la compañía de seguros?

¿Cómo puedo reclamar o hacer valer mis derechos en el caso de que la aseguradora no quiera pagarme lo que creo que me corresponde?

¿Cuáles son las vías para reclamar a nuestra aseguradora?

El momento más importante en un contrato de seguros, es cuando éste tiene que proceder a indemnizarme por los daños que he sufrido. En ese momento la aseguradora debe responder de las coberturas que he contratado y, por tanto, debe, previa valoración de los daños, proceder a indemnizarme de la mejor de las maneras que permita el contrato suscrito.

En ese momento la aseguradora debe hacerme llegar una oferta de indemnización, que yo debo aceptar.

En la mayoría de los casos esto sucede de un modo automático y con plena satisfacción del asegurado, pero…. A veces no. Algunas veces, no estaré de acuerdo con la indemnización que me propone la aseguradora.

 

¿Qué puedo hacer en esos casos?

En principio, “esos casos” pueden reducirse a 3 situaciones:

  • El siniestro no está cubierto: la aseguradora rechaza su indemnización y, por tanto, no ofrece cantidad de dinero alguna, ni reparación de los daños habidos.
  • El siniestro está cubierto, pero…: Los capitales que hemos asegurado no son suficientes para cubrir el valor de los bienes dañados. La aseguradora nos ofrece una indemnización parcial de los daños.
  • El siniestro está cubierto, pero…. La declaración de los bienes asegurados no se ajusta a la realidad: la actividad, la situación, las protecciones u otros factores de riesgo por los que nos preguntó la aseguradora al contratar la póliza, no se ajustan a la realidad. La aseguradora nos ofrece una indemnización parcial de los daños.

 

Bien, de acuerdo, pero ¿qué hago?

Primero verificar que nuestro desacuerdo tiene una base y que esta base apunta a que tenemos razón. Que los errores que invoca la aseguradora no son tales, o que son imputables a ella misma. Tu Corredor de Seguros tiene la obligación de ayudarte en este paso. Es uno de sus deberes fundamentales, asesorar al asegurado en la tramitación del siniestro.

La primera posibilidad a la que podemos acudir es la vía judicial, pero es poco recomendable debido al tiempo y el dinero que cuesta.

Las otras posibilidades son, principalmente, 3:

  • Aplicar lo dispuesto en el artículo 38 de la Ley de contrato de seguros, acerca del nombramiento de perito que represente al asegurado y que, como tal, defiendo nuestros derechos frente a la aseguradora. El mismo artículo establece el nombramiento de un 3er. perito en caso de disconformidad de los dos anteriores. Es un procedimiento obligatorio, antes de ir a la vía judicial, para conflictos relacionados con los importes o los límites de cobertura de la póliza.
  • La segunda posibilidad es acudir al Departamento de Atención al Cliente o al Defensor del Asegurado que, obligatoriamente, tienen las compañías aseguradoras y cuya resolución es vinculante para las mismas, pero no para el asegurado.
  • Por último, se puede acudir a la Dirección general de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), que dispone de un mecanismo para la defensa de los intereses de los asegurados. A esta instancia, no se puede acceder sin haber intentado, previamente, el arreglo a través del departamento de Atención al Cliente de la aseguradora correspondiente.

 

Entre tanto se desarrolla nuestra reclamación, la Ley de Contrato de Seguro, se sitúa al lado del asegurado, obligando a la aseguradora a adelantar el pago del “importe mínimo conocido” del siniestro, en el plazo de 40 días después de conocido ese importe. (Art. 18 LCS 50/80)

También la misma Ley de Contrato de Seguro, en su artículo 20, indica que, en caso de demora no justificada por parte del asegurador, pasados los 40 días citados en el artículo 18, respecto del importe mínimo, o los tres meses desde la producción del siniestro respecto de la prestación global, se prevé el recargo de intereses en esta prestación a favor del asegurado, el beneficiario o el tercero perjudicado. Recargo que debemos incluir en nuestra reclamación, judicial, con nombramiento de perito o con la asistencia a los departamentos de atención al cliente de la aseguradora o la DGSFP.