Me llamo Mercè Niubò y detrás del mi recorrido profesional hay, sobre todo, una vocación clara y es estar al lado de las personas.
A lo largo de mi trayectoria, he aprendido a escuchar de verdad, acompañar con respeto y, ofrecer ayuda desde la proximidad, puede marcar la diferencia. Es en estos pequeños gestos donde me siento más yo.
Me considero una persona discreta, de aquellas que observan, entienden e intentan aportar calma y confianza, sea la situación que sea.
Mi gran fuerza es la familia. Son mi refugio y mi motor y para ellos siempre estoy sin condiciones. Por eso, cuando pienso en el futuro, me imagino una casita en la playa, llena de vida, de risas y con todos los que quiero. Porqué al fin y al cabo, todo tiene más sentido cuando se comparte.
Empiezo esta nueva etapa con ilusión sincera, con ganas de aprender y de crecer con todo este grupo.
